Peregrinos de cristal por mis venas
Llenos de espigas despeinadas y trigo
En el huequito que deja la ausencia.
Lleno de esos extranjeros por los caminos de mi subsuelo
Paseándose por las raíces, los cimientos
Me dan la locura a soplidos del aliento
Hasta el exterior del horizonte de mi mirada
Bajo otra capa en la ausencia de la conciencia.
Da igual, despierto de mi oscuridad
Como una nube de tormenta me deshago sobre
Los techos mientras los árboles
Oscilan su mirada a mi alrededor
Con las chimeneas que no se espantan ni se preocupan
Solo vomitan plumas que se expanden en el cielo
Sintiendo la marcha inversa de las aves
Y el alambre con que me jala la soledad
Desde dentro, desde el invierno.
jueves, 19 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
------------octubre
Para de encrespar las ramas del sauce
Ráfaga ingrata
Puta, llévame contigo entre sueños
Olvídame en tu seno, ahógame
Permíteme no ver nada
Eclipsarme de desidia con tus remolinos polvorientos
Aciértame en la puerta de aquella frase
Que no existe todavía.
Somos el barro, grietas como ramas de canela
Un funeral de hojas muertas
Un relámpago en cámara lenta
Pero si no lo fuéramos romperíamos en llanto
Levantando furias y lo espeso del corazón
Se haría humo.
Ráfaga ingrata
Puta, llévame contigo entre sueños
Olvídame en tu seno, ahógame
Permíteme no ver nada
Eclipsarme de desidia con tus remolinos polvorientos
Aciértame en la puerta de aquella frase
Que no existe todavía.
Somos el barro, grietas como ramas de canela
Un funeral de hojas muertas
Un relámpago en cámara lenta
Pero si no lo fuéramos romperíamos en llanto
Levantando furias y lo espeso del corazón
Se haría humo.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Desde la luna
Así la lluvia de sol bañaba nuestros cuerpos
Asidos del viento en el contraste infinito
Que causa el sol en nosotros la luz
Dejándonos ir por la borda
, del techo, de la realidad y del olvido
Aquel que juega con las mascaras
Que usamos como semblante
Nos amurallamos de humo
Surtido de muerte
Esperamos una tempestad sin desespero,
Pero apuro el miedo dejando de coser un
Púrpura azulado por las tardes
Un aullido y acaricio la profundidad
Traspasando furias, cavando hasta lo más muerto
El rincón de lo que sobró acumulado
Por el frío incandescente como constelaciones
Quizás nunca debimos perder…
Asidos del viento en el contraste infinito
Que causa el sol en nosotros la luz
Dejándonos ir por la borda
, del techo, de la realidad y del olvido
Aquel que juega con las mascaras
Que usamos como semblante
Nos amurallamos de humo
Surtido de muerte
Esperamos una tempestad sin desespero,
Pero apuro el miedo dejando de coser un
Púrpura azulado por las tardes
Un aullido y acaricio la profundidad
Traspasando furias, cavando hasta lo más muerto
El rincón de lo que sobró acumulado
Por el frío incandescente como constelaciones
Quizás nunca debimos perder…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)